La producción industrial de waffles blandos, conocidos también como waffles belgas, así como de productos tales como waffles de mantequilla, parisienne o waffles de Lieja, de levadura, se lleva a cabo en hornos automáticos desarrollados especialmente.
En el frontis del horno la masa es dispuesta sobre las planchas inferiores de los pares de planchas de cocción calefaccionados. A continuación las planchas de cocción son cerradas y conducidas a través del horno.
Luego de un ciclo las planchas de cocción son vueltas a abrir en el frontis del horno. Un cilindro toma los waffles, según el producto, mediante vacío o púas, traspasándolos a una banda transportadora que los conduce al empaque.
En hornos para cantidades de producción mucho mayores el horneado tiene lugar entre dos planchas de cocción montadas separadamente una de otra, pero que circulan sincronizadamente. Se acoplan en el frontis del horno como un par de planchas de cocción y se separan una de la otra al salir el producto al final del horno.
