La producción de conos o vasos moldeados tiene lugar en hornos totalmente automáticos o semiautomáticos.
En la producción semiautomática la masa es vertida manualmente por una dosificadora en las cavidades del molde inferior cerrado del horno. El molde superior con los núcleos de los conos sube y baja varias veces sumergiéndose así los núcleos en la masa.
A continuación los moldes son cerrados y los productos horneados. Luego de la apertura los elementos individuales del molde inferior son separados unos de los otros en dirección horizontal. Los conos se sueltan y caen a un receptor bajo el molde de cocción.
En la producción automática, luego del mezclado, la masa es vertida por la unidad vertedora en las mitades inferiores de los moldes de cocción abiertos, que van montados sobre una cadena articulada. Los moldes superiores con los núcleos de los conos son descendidos y, antes del cierre total, son subidos y bajados varias veces para purgar el vapor.
Luego circulan los moldes por el horno. Después de un ciclo el molde superior es levantado, un raspador retira los restos de cocción del molde inferior. Enseguida se abre el molde inferior dividido. Los conos o vasos son empujados hacia abajo por un expeledor y llegan así sobre un tobogán a una apiladora.
Esta los encaja como barra y los empuja a una mesa empacadora. Además es posible, en el proceso de apilamiento, mediante una máquina enfundadora, interponer entre cada cono de oblea, conos de lámina de papel o aluminio.
